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martes, 18 de febrero de 2014

JORNADAS EDUCATIVAS

Los días 24, 26 y 28 de febrero tendrán lugar en el colegio La Salle de Burgos las primeras jornadas educativas, abiertas para padres, educadores, alumnos... para todos aquellos interesados en el mundo de la educación, la "unión" familia-escuela, y el aprendizaje cooperativo (en auge en los últimos tiempos). 

Las ponencias están abiertas a toda la ciudad de Burgos, y por supuesto a todas aquellas personas interesadas que vienen de fuera. 

Una gran oportunidad para escuchar a ponentes de renombre y aprender un poquito más sobre este mundo en el que todos estamos involucrados. 


miércoles, 22 de enero de 2014

Creación literaria en verso


Chapotear entre lágrimas



Dime Mar, ¿por qué estás tan triste?

-Porque nadie quiere jugar conmigo

Dime Mar, ¿por qué estás tan solo?

-Porque no tengo un grupo de amigos

Dime Mar, ¿por qué estás llorando?

-Porque me apena veros felices

Querido Mar, ¿usamos tus lágrimas para jugar?

-Y… ¿cómo podemos hacerlo?

Muévelas rápido, yo nadaré en ellas,

Chapotearé y salpicaré

Y podremos reír juntos.

Desde aquel día, Mar y pececito fueron amigos para siempre


Para la realización de este libro he empleado las balletas (gracias Irune por el descubirmiento), fieltro, goma eva para las decoraciones y los bocadillos de los diáglogos y cápsulas de Nespresso para hacer las rocas y corales, y lo he cosido...

Éste es el resultado:
















miércoles, 15 de enero de 2014

sábado, 11 de enero de 2014

Gramática de la fantasía

Escuché el título y sonreí. Me gustó. Me hizo vibrar. Algo se removió. Y cómo no, se lo pedí a los Reyes. A los Magos (o sabios), que a los otros no les pido nada.


Adaptación del cuento "Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm


Abrigo invernal

Había una vez, en un maravilloso y lejano lugar, un reino rodeado por una muralla de grandes árboles. Este reino poseía unas riquezas sin igual, lleno de hermosos jardines con fuentes, cascadas y pequeños riachuelos, caminos con exóticas flores y bosques alegres y bien cuidados. Las gentes de este reino vivían felices, pues sus reyes eran bondadosos y justos. Todos trabajaban y recibían buenos sueldos. Los reyes se llamaban Fernando y Alicia. Su amor era por todos conocido. Un amor tierno y cálido. Un amor verdadero. Y un día, el gran regalo llegó en forma de hija: Sofía. Una jovencita alegre y risueña, morena como su padre, pero con los ojos color miel como los de su madre. Era encantadora e inteligente, la princesita de sus padres. Estaba muy unida a ellos, pero sobre todo a su madre, con la que pasaba largas horas jugando y leyendo.

Pero un día, Alicia enfermó. Sofía era pequeña, pero sabía que algo no iba bien. Su padre la consolaba, diciéndola que todo se iba a solucionar, pero los días pasaban y Alicia empeoraba. Un día, casi sin poder hablar, Alicia llamó a Fernando y a su hija a la habitación. Había preparado dos últimos deseos. Para Sofía tenía un regalo, un recuerdo: dos pulseras de oro, con los nombres de ambas grabados en ellas. Una era de Alicia, y la otra era un regalo. “Al llevarlas contigo, siempre que las mires, te acordarás de mí”. Sofía rompió en sollozos en el regazo de su madre. A su marido le dijo que no se preocupara, que ella estaría bien, y que debería casar a su hija con alguien de la nobleza que pudiera mantener la felicidad de su hija.

Cuando murió, el rey Fernando se sumió en la más terrible de las tristezas, olvidando, por mucho tiempo, a su joven hija. Su carácter empeoró, y su aspecto físico desmejoró por completo. Comenzó a ser un rey tirano e insolente, lo que provocó furia en el reino. Y Sofía, la adorada hija, dejó de ser tal, pasando a convertirse casi en alguien invisible para su padre.

Sofía tuvo que comenzar a aprender diferentes labores: limpieza, cocina, costura... lo que más le gustaba era tejer. Tejía día y noche, hacía bufandas, gorros, guantes, jerseys...

Un día, su padre la llamó a sus aposentos, para sorpresa de la joven muchacha, que con el paso de los años, se había compertido en una princesa muy bella, manteniendo esos hermosos ojos color miel de su madre. Fernando, con largas barbas, y arrugas en la piel, la dijo: “hija, ya he decidido un marido para ti, cumpliendo con la voluntad de tu madre. En cinco meses, cuando cumplas 18 años, te casarás con Mustafá, rey de Oriente, rico y poderoso.” “Padre – contestó ella entre sollozos – Mustafá es viejo y tirano, nunca le amaré, y él nunca me amará a mí”.

Pero la decisión ya había sido tomada, y en cinco meses, al entrar el invierno en el reino, Sofía debería convertirse en la esposa del poderoso rey de Oriente. Conocida esta noticia, a Sofía no le quedó más remedio que tomar la decisión más triste de su vida: alejarse del reino y de su padre. Todavía disponía de cinco meses para llevar a cabo su plan. Como en el momento de su cumpleaños llegaría el frío invierno, decidió ponerse a tejer un abrigo. Un abrigo gordo y largo, que la protegiese del terrible invierno que se aproximaba.

Sofía tejía sin descanso, de día y de noche, porque cada vez estaba más cerca el día de su dieciocho cumpleaños. La noche anterior a la llegada del temido día, Sofía finalizó su plan: la confección de un abrigo para escapar de palacio y poder soportar las frías temperaturas invernales. De esta manera, entrada la oscura noche, Sofía escapó de palacio, provista con un simple vestido, su abrigo, y las dos pulseras puestas en su muñeca.

Pasaron varios días en los que la joven muchacha caminó sin descanso, protegiéndose de vientos, lluvias y nieves. Soportó temperaturas bajo cero gracias a su abrigo, pero finalmente, la fatiga pudo con ella, y se desplomó rendida en la nieve. Unos cazadores la encontraron y, como estaba desmayada, la llevaron a su casa. Tras un día descansando, Sofía despertó, y los hombres la preguntaron su nombre, pero ella, por miedo a ser reconocida (ya que no sabía dónde estaba) dijo, al ver su abrigo sobre una silla, que se llamaba Abrigo invernal. Los hombres, extrañados, no preguntaron más. Le dijeron que podría quedarse si hacía las labores del hogar, ya que ellos eran cuatro hermanos que vivían solos en la casa. Sofía aceptó, cualquier cosa sería mejor que convertirse en la esposa de aquel terrible rey. La casa era humilde, aunque el calor de la leña en la chimenea, las cortinas suavemente bordadas y los muchos libros que dormían en las estanterías hacían entrever la presencia pasada de alguna mujer en la casa.

Pasaron los días, y a Sofía le extrañaba ver sólo a tres hermanos, pero nunca preguntó por el cuarto. Pero un día, un joven apuesto, moreno y de pelo revuelo, apareció por la puerta. “¡Julián! -exclamaron los tres hermanos al unísono- por fin has vuelto”. Nada más entrar, Julián vio a Sofía a lo lejos en la cocina, y sus miradas se cruzaron. Los ojos color miel y los ojos color negro azabache conectaron en unas milésimas de segundo.

Los días fueron pasando, y poco a poco Julián y Abrigo invernal pasaron cada vez más tiempo juntos. Hablaban de muchas cosas, ya que Julián había viajado mucho y conocía grandes y hermosos lugares. Y nuestra protagonista, siempre ocultando quién era, le contaba historias y relatos que había leído en los libros y que recordaba de su madre.

Hora tras hora, minuto tras minuto, segundo tras segundo, se fueron enamorando. Un día, Julián le dijo el último lugar en el que había estado: un reino gobernado por un rey sumido en la tristeza. Un rey que en otros tiempos había sido bueno y generoso, pero que, tras perder a su mujer y a su hija, se había convertido en un tirano y había mandado al traste al reino. En ese momento, Abrigo invernal rompió a llorar. Cuando logró calmarse, Sofía se descubrió la muñeza, que siempre tapaba con la manga de su camisa, y le enseñó las dos pulseras con los nombres grabados.

“Soy yo, su hija, que escapé por miedo a una boda horrible”. Julián no daba crédito, pero se mostró firme: “Cásate conmigo, yo te protegeré siempre”.

Julián y Sofía celebraron una boda sencilla pero llena de amor. Sofía le regaló la pulsera en la que estaba grabado su nombre, y mandó grabar también el de Julián en ella. Ella conservó la de su madre.

Tiempo después, los dos viajaron nuevamente al reino. Fernando, al ver a su hija, corrió hacia ella y rompió a llorar. Sofía imploró su perdón, y le explicó todo a su padre. Tras algún tiempo, el rey logró recapacitar y perdonar, y abdicó, en favor de su hija y de su marido.

Finalmente, el esplendor volvió al reino... por muchos, muchos años.

Y colorín colorado, esta historia se ha acabado. 



Cambios realizados en la historia


Para realizar la adaptación del cuento de los hermanos Grimm, he intentado mantener la estructura inicial, aunque realizando ciertos cambios:

  • la reina no muere en el parto, sino que tiene la oportunidad de pasar los primeros años de vida de su hija con ella, por lo que la niña tiene tiempo para conocerla y quererla.
  • El padre cambia su forma de ser tras la muerte de su amada esposa, fruto de la pérdida de la persona que más quería en el mundo. Llega a olvidarse de su hija, a quien trata muy mal.
  • He eliminado la parte del incesto, ya que no creo conveniente ese giro de los acontecimientos para niños, y he añadido al personaje de Mustafá, rey del lejano Oriente, describiéndolo como alguien a quien una joven nunca podría llegar a amar.
  • La joven Sofía no le pide deseos a su padre, sino que emplea el tiempo que Fernando le da, los cinco meses antes de ser mayor de edad, para planear su huída.
  • He eliminado la parte de los vestidos, ya que me parecía demasiado largo y no necesario para mi historia.
  • La parte del abrigo la he cambiado, ya que no es el rey el que lo manda confeccionar, sino que es Sofía la que lo teje, con el objetivo de no pasar frío. El abrigo me parece uno de los ejes fundamentales en el cuento inicial, y lo he querido mantener, pues da nombre (al igual que el primero) al cuento.
  • Sofía no acabará en otro palacio, sino en una casa humilde, para hacer más cercanas a los niños todo tipo de realidades.
  • Sofía y Julián se irán enamorando poco a poco, siempre manteniendo el contacto, no como el Toda clase de pieles, que todo sucede mediante los objetos.
  • He querido cambiar el final, permitiendo la reconciliación del padre con su hija. Es importante que los niños vean en la historia el valor del perdón y de la familia.
  • Finalmente, el reino vuelve a tener unos reyes buenos y justos.

Edad a la que va dirigida la historia

Por la longitud de texto, y el tipo de historia, creo que los niños pequeños se cansarían al principio, y son muchas las cosas que suceden. Creo que la mejor edad será la de 11-12 años, es decir, niños de tercer ciclo de Primaria, pues a esta edad no les resultará difícil seguir la historia, y podrán entender la personalidad de todos los personajes, y el porqué de las diferentes situaciones.
 

domingo, 17 de noviembre de 2013

¿Qué lees? Leo... literatura infantil


Niña de nuevo :)
 Debo reconocer que me ha constado bastante trabajo escribir este artículo. En mi caso personal, los límites de profesora de Lengua y Literatura de Secundaria, estudiante de Literatura Infantil, y apasionada de la literatura y la escritura, lejos de facilitarme esta tarea, me la han dificultado. Tal vez sea por las ganas de querer hacerlo bien, o quizás porque el mundo de la literatura infantil lo dejé en el mismo momento en que dejé de jugar con muñecas (y reconozco que tardé bastante). Pero me ha pasado lo mismo que con el análisis del libro: he tenido que cambiar de mirada. Ha sido en ese momento cuando las palabras (bien o mal escritas) han comenzado a fluir. Lo que tantas veces insisto a mis alumnos me ha sucedido a mí. Y el sentir la frustración en mis propias carnes me hace estar más cerca de ellos y comenzar mañana lunes con otros ojos frente a los suyos. 

No soy una experta en ninguna de las tres materias que citaba al inicio, y por eso me encanta este proceso de aprendizaje que estoy experimentando en un campo que me apasiona. Al igual que me identifico con muchos comentarios que leo en blogs maravillosos de mis compañeros en los que se habla de la enseñanza de la literatura en Secundaria (en el que a diario me muevo), como por ejemplo aquí: http://nodejarasdeleer.blogspot.com.es/2013/10/la-poesia-es-un-toston-del-cuatro.html en el que mi compañero Iñaki habla de la dificultad por enseñar poesía, e Irune comenta que la poesía es escrita para ser sentida, no para ser comprendida. Esto lo experimento yo a diario, tratando de transmitir precisamente esos sentimientos, intentando que los alumnos sientan, lean con otros ojos, y que de sus bocas no salgan las frases: "¿este comentario cuenta para nota?" sino "este poema me transmite tristeza" y al otro "este poema me transmite melancolía". (Nótese la frustración que sentimos muchos compañeros de profesión a este respecto).

Pero quizás estas reflexiones deba dejarlas para otro momento y ceñirme al tema que nos atañe (aunque al final... todo esté relacionado, como diría mi ahora gran amigo Greg). 

Literatura y Paraliteratura

Con respecto a este tema, he de reconocer que me ha llamado mucho la atención la diferenciación entre un concepto y otro, ya que con el segundo apenas estaba familiarizada. Lo primero que he hecho ha sido entrar en la RAE y buscar la definición, y... no venía. Así que, con algo de pesar, he ido a mi amigo google (no pongo el enlace, todos tenemos a google como amigo en facebook) y he buscado la palabra. He obviado el yahoo answers (a éste no le tengo de amigo en facebook) y me he centrado en la primera entrada, en el diccionario "acanomas" (no os pongo ni el enlace, no me merece la pena) venía la siguiente definición: Literatura destinada al consumo de masa, desprovista de calidad literaria. Vamos, que me olvido de acanomas y me quedo con la definición en dos palabras de los apuntes: enseñar deleitando. Al leer estas dos palabras, no he podido evitar acordarme de la finalidad de la literatura en la Ilustración, en el siglo XVIII: enseñar. La literatura en el siglo de las luces se empleaba para enseñar (finalidad didáctica), y la intencionalidad artística no tenía cabida. Es por eso que predominaron los ensayos y la poesía apenas existió, con la excepción de las fábulas de Samaniego y algún que otro ejemplo aislado más (si os suena la enciclopedia de Diderot, es de esta época). 

En la siguiente web: http://amediavoz.com/samaniego.htm aparecen las fábulas de este escritor español del siglo XVIII. ¿Os suenan la de "la cigarra y la hormiga" o "la lechera"? ¿Sabías que éste es su autor?

De esta misma época es el escritor francés Perrault, el cual llevó a la corte del Rey Sol cuentos tan populares como "La Cenicienta" o "Pulgarcito". Os dejo una web en la que podéis encontrar estos y otros muchos cuentos de este escritor: 

Los profesores y futuros profesores de literatura, tanto infantil como juvenil (me incluyo en ambos grupos) debemos tener claros los objetivos de la Literatura y el de la Paraliteratura para poder trabajar de una manera más eficaz con textos de uno y otro grupo, en función del objetivo que estemos buscando.

El paso de la paraliteratura a la literatura infantil

Es importante dedicar una breve reseña a este "paso", ya que el campo de análisis que nos ocupa es este último, y lo creamos o no, no nos pilla tan lejos. Resumiendo rápidamente, pasamos de un Platero y yo de Juan Ramón Jiménez (libro que, sintiéndolo mucho, sigo sin ver claros los límites de que sea o para niños o para adultos o para adultos con ojos de niños), a un Pinocho de Bartolozzi llegando finalmente a la conocida Celia de Elena Fortún. 
Yo reconozco que era más de Tom Sawyer, El club de los cinco y los siete y de Ivanhoe (vale, este último pertenece al Romanticismo, pero es que también me gustaba). Y Platero y yo nunca me gustó, ni cuando me lo mandaron leer con 12 años ni cuando me lo volví a leer para intentar explicárselo mejor a mis alumnos. 

A partir de la segunda mitad de siglo XX la paraliteratura infantil se va convirtiendo en literatura, la finalidad ya no es didáctica, sino artística, en definitiva, hacer que los niños disfrutasen con la lectura. 

Gracias Barco de Vapor por darme a conocer los libros de Fray Perico y su borrico, ¡esos sí que molaban!

Los géneros literarios

El teatro, ¡ese gran desconocido! ¡nunca me canso de decir que el teatro se escribe para ser representado! como profesora, cada vez que aparece este género literario (me declaro fan) lo leemos de forma oral, y alguna vez incluso hemos leído en el escenario del salón de actos. La visión cambia por completo. Con el teatro infantil debería ser igual. Si planteamos leer teatro como si fuera un cuento, estamos fallando cien por cien. El teatro implica movimiento (la palabra teatro debería ser considerada gerundio), implica sentimiento, y grito a los cuatro vientos a lo barco mi tesoro que implica PASIÓN. Y esa pasión se la debemos transmitir al niño. Ojalá hubiera más tiempo para trabajar esta forma de expresión literaria... tanto en niños como en jóvenes. Les ayuda, no sólo a todo lo explicado en los apuntes del bloque 1, sino también a buscarse a ellos mismos, a perder el miedo por levantar la voz y transmitir sentimientos, a desenvolverse en diferentes ambientes, e incluso a exponer trabajos en voz alta. ¡Que vuelva La Barraca a representar obras, no por zonas a las que no llega el teatro, sino por todas las clases de colegios e institutos de España! Empezaré a escribir mi carta a los Reyes Magos ya de ya... Lope de Vega... vuelve...

La poesía se trabaja poco en el aula. Falta de tiempo y falta de formación tal vez. La imaginación y la creatividad que le proporciona al niño este género literario son, a mi modo de ver, incomparables con otros géneros. Cuando hablamos de poesía infantil, siempre nos viene a la mente la imagen de la siempre entrañable Gloria Fuertes. A mí, en concreto, me vienen a la mente los dibujos de un pulpo morado en un garaje que salían en uno de sus libros...

¿Cómo trabajaría yo en un futuro este campo de la poesía en la literatura infantil? Poco a poco. Desde los juegos de palabras, las rimas fáciles, hasta jugando con la palabra y la imagen. El uso de comparaciones e hipérboles son muy atractivas para los niños, y se puede fomentar la escritura en forma de poemas, y la comprensión de los mismos. El poema "Érase un hombre a una nariz pegado", de Quevedo, es el vivo ejemplo. Simplificándolo, se puede jugar con la caricatura y crear poemas divertidos y bien estructurados. No a todos les tiene que gustar la poesía, pero en mi opinión, a todos los niños les gusta jugar, y si mezclamos ambas cosas... Seguro que se obtienen maravillas literarias. 

Los cuentos y novelas, lo más sencillo para trabajar en literatura infantil, lo que más gusta y lo que más leen. Yo no lo he podido evitar, he ido en busca de mis libros de cuando era niña. Muchos están guardados en cajas en el trastero, pero hay unos cuantos, de una colección en concreto, que me encargué de tener a la vista.Vale, no son ni de hace unas décadas. Pero aquí están parte de mis libros favoritos de cuando era niña. Y mi favorito, el que más, Corazón, de Edmundo de Amicis.




Os recomiendo las siguientes webs de interés: 

 www.amediavoz.com Es una web sobre todo de poemas y poetas, que recoge los textos principales de escritores más y menos conocidos y ofrece gran variedad y cantidad. Fabulosa para presentar textos, leer y sentir. 

www.ciudadseva.com En esta web podemos encontrar todo tipo de textos de los tres géneros literarios (prosa, poesía y teatro), gran recurso para profesores que quieran enseñar textos sueltos a sus alumnos, aunque también hay textos de obras completas. 

http://www.literaturasm.com/Home-ebv.html La web del Barco de vapor, muy interesante y completa, con novedades editoriales en función del rango de edad, búsquedas personalizadas, valoraciones, actualidad...

http://www.bne.es/es/Micrositios/Guias/Literatura_Infantil/EditorialesLibrerias/Directorios/ Se trata de un directorio de editoriales especializado en Literatura Infantil y juvenil que facilita mucho el trabajo encuanto a búsqueda. 
Y cómo no... la biblioteca de literatura infantil y juvenil del Instituto Cervantes: http://www.cervantesvirtual.com/bib/seccion/bibinfantil que nos resume así su contenido:

La Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil contiene un catálogo virtual de autores españoles e hispanoamericanos de obras infantiles y juveniles, revistas, cuentos, bibliotecas de autor, fonoteca de obras clásicas, talleres, enlaces institucionales... dirigido al mundo de la educación, edición, formación e investigación.

http://www.clubkirico.com "Los libreros te recomiendan los mejores libros infantiles", así subtitulan esta interesante página web, en la que puedes encontrar libros, librerías, eventos, el libro de la semana y distintos blogs. 100% recomendable.

http://revistababar.com/wp/ La revista Babar es una revista de literatura intantil y juvenil que te pone al día de reseñas, noticias literarias, nuevas publicaciones, reportajes, entrevistas con los autores, premios, e incluso tienen una sección de libros digitales en la que te puedes descargar textos e imágenes que son de dominio público.

domingo, 27 de octubre de 2013

Próximamente... Análisis del "Diario de Greg"

La primera actividad que he de realizar del tema 1 es el análisis de un libro de literatura infantil actual. No es tarea sencilla, ya que en librerías y bibliotecas vistosos e interesantes libros llenan sus baldas. Por eso no resulta fácil elegir uno para analizar.

Tras investigar un poco, finalmente me he decidido por éste:
"Diario de Greg" es un conjunto de siete libros (el séptimo salió a la venta hace poco) que mezcla la narración con el cómic.  Su autor, Jeff Kinney, es el creador tanto de las historias como de los dibujos que llenan las páginas de estos libros. 


De los siete libros, me he decidido por el sexto: ¡Atrapados en la nieve! ¿El motivo? Es el favorito de mi primo Javi. Así de simple. Él, como buen lector de once años, tiene buen gusto. En breve más sobre este libro.

De momento, os dejo con la web de los libros: diariodegreg.com donde podréis comenzar a descubrir los libros, dibujos, los personajes, juegos y un montón de sorpresas.


Gracias

El día quedó ya un poco atrás, pero creo que nunca hay que dejar de darlas...

A todos los que somos y seremos profes...

... gracias.